“El miedo a la libertad” aborda de forma excelente las reacciones que tienen las distintas sociedades sobre la libertad.
Los verdaderos líderes:
Fromm defiende que en la sociedad nazi tiene una relación de autoridad con sus líderes, de forma que estos mandan sobre la sociedad como si de un obediente rebaño de ovejas se tratase. Y tiene toda la razón, el nazismo como cualquier sistema autoritario se basa en eso mismo, en la relación de autoridad. Pero aun que no nos demos cuenta, también hay una relación líder-sumiso en nuestra sociedad. Podríamos afirmar que los grandes medios de comunicación son los líderes, que de una manera u otra, dirigen la opinión pública hacia el lugar más indicado según su posición. Por ello, el fenómeno de la “conformidad automática” se sigue dando en nuestros años. La sociedad cree tener una opinión propia, cuando en realidad lo que está ocurriendo es que su opinión está siendo cuidadosamente guiada hacia el lugar que más interese a los de arriba, a los líderes.
Una sociedad acrítica:
El relativismo es la falta de crítica ante los fenómenos, según Fromm. El relativismo es un fenómeno que se viene dando desde que los grandes medios de comunicación se hicieron con el poder informativo. Por supuesto, también se daba en los regímenes autoritarios. Pero hoy en día, la sociedad está cargada de individuos faltos de vista crítica. Por esto podemos afirmar que la sociedad actual está muy relativizada.
El relativismo es la falta de crítica ante los fenómenos, según Fromm. El relativismo es un fenómeno que se viene dando desde que los grandes medios de comunicación se hicieron con el poder informativo. Por supuesto, también se daba en los regímenes autoritarios. Pero hoy en día, la sociedad está cargada de individuos faltos de vista crítica. Por esto podemos afirmar que la sociedad actual está muy relativizada.
El Fascismo como alternativa:
Según Fromm, el Fascismo se presenta como una solución a los problemas de la Alemania de los años 30. Era la alternativa a los sistemas políticos anteriores. Después de la caída de los regímenes autoritarios en Europa, todavía se conservaron pequeños grupos sociales que apoyaban estas ideologías. Estos grupos han perdurado hasta nuestros días. Donde ahora, con la crisis económica actual, se están dando unas condiciones similares a las que se dieron en el tercer decenio del S.XX. Estos “partidos políticos” están ganando relevancia poco a poco, aun que siguen sin conseguir una representación uniforme en las principales cámaras democráticas. En España en particular, hemos podido comprobar cómo estos últimos años hemos sufrido bastantes manifestaciones de carácter xenófobo y fascista, que pocas veces se habían dado con anterioridad.
El Socialismo Democrático como alternativa:
El socialismo democrático consiste en el establecimiento de un sistema económico racional que sirva a la sociedad. Esta debe buscar la armonía entre el sistema centralizado y el descentralizado, para un mejor funcionamiento del sistema. No nos equivocaríamos al afirmar que este es un modelo político bastante difícil de realizar, porque rompería con todos los cánones de la sociedad actual. Nuestra sociedad no guarda para nada un equilibrio entre la centralización y la descentralización, miremos a los grandes movimientos migratorios entre países; o incluso entre un mismo país, la gente se va de los pueblos campestres a la centralizada ciudad.










