A continuación, os presento una actividad de la asignatura “Historia de la Filosofía” la cual consiste en relacionar a Descartes con algún aspecto. En este caso vamos a relacionar al autor con las influencias que tuvo para establecer las máximas de la moral cartesiana.
La moral cartesiana aparece cuando Descartes va a ejercitar su método, puesto que como persona tiene que seguir actuando en la vida cotidiana y las reglas del método no se lo permitiría. Ésta será de momento provisional con el objetivo de vivir felizmente como persona y no de buscar la verdad. Descartes adoptará la definición de su moral provisional mediante cuatro máximas.La primera máxima -la más importante- consiste en dos partes. La primera está influenciada por el relativismo de Montaigne, puesto que Descartes constituye que debemos obedecer las leyes y costumbres de nuestro país, además de conservar la religión tradicional. Lo que estaría relacionado con la segunda parte de esta máxima, ya que los más moderados los consideraba sabios y éstos hacían caso de las tradiciones. En ésta última parte estaría influenciado por Aristóteles, quien promulgaba el bien como término medio. Ni los excesos ni la escasez son buenos, la prudente moderación es la virtud por excelencia, y por tanto la forma más fácil de obtener la felicidad que buscamos los humanos.
En cuanto a la segunda máxima, sería la de mantenerse firme a las decisiones que tomamos por muy dudosas que pudieran ser y tomarlas como si fueran las más verdaderas, porque la vida nos obliga muchas veces a actuar con la falta de elementos seguros y definitivos. Ésta segunda máxima la tomaría de los estoicos, quienes proclamaban la conformidad de la naturaleza para vivir feliz. Para éstos la naturaleza hizo al hombre bueno por tanto aquello que sucedía por decisión de ella no se debía de discutir. Podemos ver la relación de conformidad de los estoicos con la firmeza de Descartes para sus normas morales.Con la tercera máxima debemos dominar aquello que está a nuestro alcance: el pensamiento. No desear lo que no podemos alcanzar, porque al no conseguirlo nos encaminaríamos hacia la infelicidad. No es sinónimo de conformismo, sino que debemos de adaptarnos a nuestra situación. En esta máxima nos volveríamos a encontrar con los estoicos, pero más concretamente con Séneca.
Y por último, nos encontramos con la cuarta máxima influida por el intelectualismo moral de Sócrates. El filósofo griego difundía su teoría de que aquel que conoce el bien necesariamente tiene que actuar bien. Relación que encontramos en esta máxima la cual engloba las tres anteriores, puesto que para vivir felices como personas debemos, según Descartes, de seguir las reglas morales y por ello no sería razonable que conociendo el camino hacia la felicidad no lo siguiéramos.
Carolina Vela Marí




