La ilusión de la individualidad:Fromm declara al inicio de este capítulo que en la época actual que vivimos, es cuando más libertad se ha alcanzado, gracias a la
democracia moderna rompiendo los vínculos hacia cualquier tipo de po

der exterior. Somos libres de expresarnos como nosotros queramos, pero cada vez damos mas pie al fomento del conformismo, y la educación nos lleva con demasiada frecuencia a la eliminación de una personalidad espontánea.
En la educación, prevalece la importancia sobre la información, así como cuanto más conocimientos se tengan mejor se puede conocer la realidad, se da una información sin teoría y ello provoca una serie de consecuencias, como el relativismo, otro modo de paralizar la capacidad de pensar críticamente. Lo hallamos en la destrucción de toda imagen estructurada del mundo ya que los hechos pierden valor sino pertenecen a una estructura total. Fromm también plantea que la duda acerca de nuestro ser todavía existe y cada vez aumenta más. Se produce un abandono de la espontaneidad y de la individualidad,
En conclusión el hombre moderno es profundamente infeliz
; se encuentra al borde de la desesperación.
Libertad y espontaneidad:Según Fromm El proceso de desarrollo de la libertad no constituye un círculo vicioso, y que el hombre puede ser libre sin hallarse solo. Existe la libertad positiva consiste en la actividad espontánea de la personalidad total integrada. Esta actividad espontánea es la libre actividad del yo (ejercicio libre de la plena voluntad), es la única manera que tiene el hombre de superar el terror de la soledad sin sacrificar la integridad del yo. Los componentes de la espontaneidad son el amor y el trabajo, actividades que surgen de nuestra actividad espontánea dan fuerza al yo y constituyen la base de su integridad aparte el individuo ya no se siente aislado en el mundo, se transforma en partes de un todo estructural.
Fromm es partidario de un nuevo orden, el
socialismo democrático q

ue consiste en el establecimiento de un sistema económico racional que sirva a los fines de la comunidad en general. La sociedad debe buscar la armonía entre el sistema centralizado y el descentralizado, para un mejor funcionamiento del nuevo sistema. Fromm concluye, el hombre no será feliz hasta que no logre dejar por debajo de la
felicidad los temas de índole económica. Una vez logrado esto, el hombre no tendrá los motivos que pueda tener en la actualidad para ir dirigido por la senda de la soledad, de la impotencia, es decir hacia la mas profunda y total desesperación.